
La huella ecológica es un indicador ambiental de carácter integrador del impacto que ejerce una cierta comunidad humana – país, región o ciudad - sobre su entorno, considerando tanto los recursos necesarios como los residuos generados para el mantenimiento del modelo de producción y consumo de la comunidad.
Necesitamos sistemas ecológicos para reabsorber los residuos generados durante el proceso de producción y el uso de los productos finales.
Ocupamos espacio con infraestructuras, viviendas equipamientos, etc. reduciendo, así las superficie de ecosistemas productivos.
No quedan contabilizados algunos impactos como la contaminación del suelo, la contaminación del agua, la erosión, la contaminación atmosférica ( a excepción del CO2), etc.
Se asume que las prácticas en los sectores agrícola, ganadero y forestal es sostenible, esto es, que la productividad del suelo no disminuye con el tiempo. Obviamente, con el tiempo, la productividad disminuye, a causa, entre otras, de la erosión, contaminación, etc.
Aunque este indicador integra múltiples impactos, hay que tener en cuenta entre otros, los siguientes aspectos que subestiman el impacto ambiental real.
La huella ecológica se expresa como la superficie necesaria para producir los recursos consumidos por un ciudadano medio de una determinada comunidad humana, así como la necesaria para absorber los residuos que genera, independientemente de la localización de éstas áreas.
Este indicador es definido según sus propios autores (William Rees y Mathis Wackernagel) como:
La filosofía del cálculo de la huella ecológica tiene en cuenta los siguientes aspectos:
Para producir cualquier producto, independientemente del tipo de tecnología utilizada, necesitamos un flujo de materiales y energía, producidos en última instancia por sistemas ecológicos.
Monitorización del consumo de recursos
Pese a sus limitaciones, la huella ecológica permite hacer un seguimiento del impacto de una comunidad humana asociado al consumo de recursos –entradas del sistema – mediante la actualización del indicador a lo largo de los años.
La Tierra necesita casi de un año y tres meses para regenerar lo que contaminamos y utilizamos en un solo año. El cambio climático, el agotamiento y contaminación del agua son solo dos de las múltiples consecuencias. Por eso es llamado así, con este estudio podemos saber el grado que influimos nosotros en el mundo, por es una herramienta de manejo de recursos que mide el área de tierra y agua que la población humana requiere para producir los recursos que consume y para absorber sus desperdicios.
Hay maneras de saber como influyes tu en el Medio Ambiente, mediante test para ver la huella ecológica que dejas mendiante agua,energía, transporte,residupos y materiales.
Sería interesante si lo haces. aunque no creas a mi me sale una barbaridad y eso que trato de reciclar, ahorrar y controlar el consumo de productos con los que liamos cada día.


El gran poder fertilizante del guano se debe a sus altos niveles de nitrógeno y fósforo, dos de los elementos químicos básicos para el metabolismo de las plantas, por lo que se trata de un abono ecológico de gran calidad para todos los tratamientos de cultivos de interior o exterior, tanto para usos domésticos como agrícolas. Dependiendo de su origen hay diversas clases, pudiendo encontrarse en estado fresco, semi-fosilizado o fosilizado.